Flamix
Oferta para tu restaurante

Todo tu restaurante en un sitio. 89 € al mes. Precio cerrado.

Pedidos, cocina, barra, inventario, coste por plato y por copa, fichaje, caja, facturas y reservas. Doce áreas por el mismo precio, con una cuota fija que no se mueve por mucho que vendas. Si hoy no sabes lo que te deja cada plato, llevas meses regalando dinero sin verlo.

12 áreas incluidas
0 módulos aparte
30 días de prueba
Sin tarjeta. Te cargamos tu carta nosotros.
Hablemos claro

Un restaurante no pierde dinero de golpe. Lo pierde a cucharadas

Ninguna de estas cosas te hunde el mes. Todas juntas, sí. Y lo peor es que no aparecen en ningún sitio, así que no se pueden arreglar.

El pedido que se pierde entre la mesa y la plancha

Un papel mal escrito, una comanda que se cae, un plato que sale mal y vuelve. Ese plato lo pagas dos veces: el producto, y la mesa que se va con mala cara.

No saber lo que cuesta un plato

Sabes lo que cobras. Lo que no sabes es que el plato que más vendes puede ser el que menos te deja, y que llevas meses empujándolo.

El producto que se va sin explicación

Entra género, sale comida, y a fin de mes falta stock que nadie sabe justificar. Sin registro de qué se anuló, qué se rompió y qué se tiró, el descuadre no tiene nombre. Y lo que no tiene nombre se repite todos los meses.

El cierre de caja a mano

Cuadras el efectivo como puedes, apuntas lo de la tarjeta donde buenamente cae, y cómo fue el mes de verdad lo sabe tu gestor tres semanas después, cuando ya no puedes hacer nada.

El registro de horas en un cuaderno

Nadie firma nada, las horas extra se discuten de memoria, y sabes perfectamente qué pasa hoy si aparece una inspección de trabajo.

Súmalo. Son cientos de euros al mes que no aparecen en ninguna factura, no salen en ningún informe y nadie te los va a reclamar. Se van, y punto. Flamix cuesta 89 € — la pregunta no es si te lo puedes permitir, es cuánto llevas pagando por no tenerlo.

Control, no confianza

Nada se mueve en tu local sin dejar rastro

Esta es la parte que casi nadie te cuenta, y la que más dinero recupera. Flamix no borra nada: cada pedido, cada anulación, cada rotura y cada gramo que sale del almacén queda anotado con su hora y su motivo. Cuando algo no cuadra, dejas de sospechar y empiezas a mirar.

Pedidos

Un pedido cancelado no desaparece

Se queda registrado con su estado, su hora y todo lo que llevaba. Puedes ver cuántos se anulan al día, en qué mesas y a qué horas — que es exactamente donde se esconden las fugas.

Inventario

Cada movimiento con su motivo

Venta, compra, ajuste a mano o merma: los cuatro se registran por separado, con cantidad, fecha y hora. Y cuando es una venta, el movimiento queda ligado al pedido concreto que se lo comió.

Mermas

Lo que se rompe, se tira o caduca

Se registra aparte, se descuenta del stock y baja directo al resultado del mes. El descuadre deja de ser «faltaba producto» y pasa a ser una línea con nombre, cantidad y fecha.

Facturas

Se anulan, nunca se borran

Una devolución no hace desaparecer la factura: la anula. Sale de tus informes de IVA e ingresos desde ese momento, sin tocar los cierres de caja ya hechos. Tu gestoría no se encuentra agujeros.

Caja

Cada turno queda cerrado y guardado

Apertura con su fondo, cierre con efectivo y tarjeta separados, e historial de cierres anteriores que se puede reimprimir. Un cierre hecho no se retoca después.

Mesas

PIN para liberar una mesa sin cobrar

Si quieres, cerrar una mesa sin pasar por el cobro exige un PIN que solo tienes tú o tu encargado. Es la puerta por la que se va la comida invitada que nadie invitó.

Personal

Fichajes que no se pueden maquillar

Si alguien olvidó fichar y el encargado lo corrige, la corrección no sobrescribe nada: se apila aparte con motivo obligatorio, hora original, hora nueva y quién la hizo. Eso es lo que se le enseña a una inspección.

Stock bajo

El aviso antes del problema

Cada producto tiene su mínimo. Cuando baja, salta en rojo arriba del inventario, así que la falta se ve el día antes y no en mitad del servicio del sábado.

Todo con fecha y hora

Un pedido, un ajuste de stock, una merma, una factura anulada, un fichaje corregido, un cierre de caja. Si pasó, está guardado. No hace falta que confíes en la memoria de nadie — ni en la tuya al final de un turno de doce horas.

Un solo paquete

Doce áreas. Todas dentro de la cuota

Lee esto despacio, porque es lo que más nos diferencia: no hay planes, no hay módulos que se compran aparte y no hay «eso va en la versión de arriba». Otros te venden la carta QR en un plan, el control de costes en otro y el personal en un tercero. Aquí es todo, desde el primer día, por el mismo precio.

Pedidos en tiempo real
El camarero manda el pedido desde su móvil y cocina lo ve al instante, con el tiempo que lleva esperando cada mesa y aviso rojo cuando una se retrasa.
Carta con QR, sin apps
Tu cliente escanea el QR de su mesa, pide desde su teléfono y sigue su comida en vivo. Puede llamar al camarero, pedir la cuenta y dejar propina. No descarga nada.
Cocina y barra, cada una a lo suyo
La comida se agrupa por categoría y las bebidas por tipo, como se trabaja de verdad. Con aviso sonoro al entrar un pedido y marca en los que llevan mucho esperando.
Comandas impresas solas
Al aceptar en cocina, la comanda sale por la impresora térmica. Puedes tener una segunda dedicada solo a cocina mientras la principal hace facturas y barra.
El cliente pide la cuenta y tú cobras
La mesa aparece marcada con lo que quiere pagar. Cobras, se emite la factura con su número, sale el ticket y al cliente le llega el PDF — y si tienes enlace de Google, se le ofrece dejar reseña ahí mismo.
Menú del día de verdad
Menú distinto para cada día de la semana, medio menú, suplemento por plato y cupos diarios que se descuentan solos. Te avisa cuando quedan pocos.
Inventario que se descuenta solo
Al vender un plato se descuenta lo que lleva, según su receta. Con aviso de stock bajo, ajuste tras conteo físico, registro de mermas e importación desde Excel.
Personal, fichaje y horarios
Cada uno ficha con su PIN, el horario semanal se arma día por día y se exporta como imagen para el grupo de WhatsApp. Y cada puesto ve solo su parte del programa.
Caja y contabilidad
Turnos, ingresos por método y canal, gastos, proveedores con vencimientos y conciliación del banco. Ganancia real, no intuición.
Facturas y tickets
Numeración por serie, IVA a tu medida, impresión térmica y PDF al móvil del cliente. Si la impresora falla o se queda sin papel, el cobro sigue igual.
Reservas con tu aforo real
Tu propia página de reservas con tu logo, respetando tus horarios y tu aforo. Confirmación por código, el cliente la cambia o cancela solo, y los grupos grandes te los pasa a aprobar.
Todos los canales, una sola pantalla
Los pedidos de las apps entran junto a los de mesa e identificados por canal, así en el resumen del mes ves qué te dejó cada uno y si te compensa seguir en él.
Varios locales, un panel
Si tienes más de uno, los ves juntos y por separado, y puedes comparar cómo va cada uno sin abrir cuatro pestañas.
Cómo se ve en un servicio

Un sábado, mesa 7, cuatro personas

Para que no te quedes con la idea abstracta de «un software». Esto es literalmente lo que pasa.

21:04

Se sientan y escanean

Ven tu carta con fotos y filtro de alérgenos. Dos piden desde su móvil, los otros dos al camarero. Todo entra en el mismo ticket de la mesa 7, no en dos pedidos separados.

21:05

Cocina y barra ya lo tienen

La comida en la pantalla de cocina agrupada por categoría, las bebidas en la de barra por tipo. Suena el aviso. Cocina acepta y la comanda sale impresa sola.

21:06

El almacén ya lo sabe

Se descontó del inventario lo que lleva cada plato según su receta, y cada movimiento quedó ligado a ese pedido. Si algo bajó de su mínimo, ya tienes el aviso.

21:22

Toca sacar los segundos

Unos minutos después de aceptar los entrantes, Flamix avisa a cocina de que empiece los segundos, para que lleguen con el ritmo justo y no encimados.

22:15

Piden la cuenta desde el móvil

La mesa 7 aparece como «pago solicitado · tarjeta». Cobras, se emite la factura, sale el ticket y al cliente le llega el PDF con la opción de dejarte una reseña.

22:18

La mesa se libera

Al cobrar vuelve a estar libre en el mapa. Y si alguien intenta liberarla sin cobrar, le pide el PIN.

01:30

Cierras la caja y sabes de verdad cómo fue

Efectivo y tarjeta separados, coste de la comida del día, mermas registradas y beneficio neto. No «creo que fue bien»: la cifra.

La diferencia a fin de mes

Cuando tu restaurante va mejor, nuestra factura no sube

Pagas una cuota fija y se acabó. No se cobra por camarero, ni por mesa, ni por pedido, ni por cada cobro que pasa por el sistema. El mes que hagas tu mejor caja del año, la factura de Flamix es exactamente la misma que este mes.

89 € y ya está

Un número cerrado, por local. Sin coste por usuario, sin extras por conectar nada y sin sorpresas a fin de mes. Cuando crezcas — más mesas, más servicios, más facturación — el precio no se mueve contigo. Todo lo que ganes de más es tuyo: este mes, el que viene, y el mes en que hagas tu mejor caja del año.

Y lo otro: lo que hoy pagas por separado

Precios habituales del mercado español para un restaurante pequeño. Míralo con tus propios recibos delante.

Lo que necesitasSuelto
Programa de TPV / cajadesde 20 €/mes
Carta QR con pedido y pagoplan aparte
Reservas onlinedesde 49 €/mes
Escandallo y control de costesplan aparte
Fichaje y control horariopor empleado
Cuatro proveedores, cuatro soportes, cuatro facturas — y ningún dato que hable con el de al lado—
Flamix, todo junto y con los mismos datos89 €/mes
El precio, completo y sin letra pequeña

Un paquete. Un número.

89 € / mes

Por local, IVA no incluido. Sin coste por usuario ni por camarero.

  • Las doce áreas de arriba, sin módulos ni extras
  • Mesas sin límite y camareros ilimitados
  • Hasta 15 personas en plantilla
  • Hasta 4 impresoras entre cocina, barra y caja
  • Soporte prioritario por WhatsApp, con gente que conoce tu local
  • Todas las actualizaciones, también las que aún no existen
  • Precio cerrado: vendas lo que vendas, la cuota es la misma
  • 30 días de prueba sin tarjeta
Lo que elige casi todo el mundo

Con 12 meses

La puesta en marcha y la carga de tu carta completa te las regalamos: 249 € que no pagas. A cambio, el compromiso es de un año.

Si prefieres libertad total

Sin compromiso

Pagas la puesta en marcha (249 €) y te vas cuando quieras avisando con un mes. Sin penalizaciones.

En los dos casos la prueba de 30 días es de verdad: si dentro de ese mes no te convence, no nos debes nada y no hay que dar explicaciones.

Opcional

Impresora y cajón

Si no tienes impresora térmica, te la conseguimos y la dejamos funcionando el mismo día. Desde 149 €, y solo si te hace falta: Flamix va en el móvil o la tablet que ya tengas.

Opcional

Traer tus datos

Pasamos tu carta, ingredientes y proveedores desde tus Excel o tu sistema actual. 199 €.

Opcional

Formación extra

La primera sesión con tu equipo va incluida. Las siguientes, 149 € — útiles si cambias de personal a menudo.

Varios locales

Flamix Grupo

Para cadenas y grupos: sin límite de plantilla ni de impresoras, panel consolidado y precio por local con descuento por volumen. Lo vemos en una llamada.

Tu tipo de local

Si vendes comida o bebida, Flamix va contigo

No hay una versión para bares y otra para restaurantes. Es el mismo Flamix, y se ajusta a cómo trabajas tú en la puesta en marcha — que la hacemos nosotros. Dime tu tipo de local y te digo en la llamada cómo queda configurado.

Con cocina

  • Restaurante de carta
  • Casa de comidas con menú del día
  • Asador, marisquería, arrocería
  • Pizzería, hamburguesería, pollería
  • Cocina latina, peruana, colombiana, venezolana, mexicana
  • Bar de tapas y raciones
  • Cafetería con desayunos y bocadillos

Solo barra, sin cocina

  • Bar de copas y coctelería
  • Cervecería y bar de barrio
  • Chiringuito y terraza de temporada
  • Cafetería de especialidad
  • Vinoteca y tienda con degustación
  • Puesto de mercado y food truck
¿Solo barra?

Entonces esto te interesa incluso más. Flamix distingue plato o bebida desde que lo creas: la barra tiene su propia pantalla con las comandas agrupadas por cervezas, licores y refrescos, y el escandallo funciona igual con una copa que con un plato. Cargas la botella una vez y sabes lo que te cuesta cada combinado, cuánto te queda de cada botella, y cuánto se te va en el barril que se pierde en espuma. El bar es justo donde el descuadre es más grande y donde nadie lo mide.

Solo te pediré que hablemos antes si…

Tienes mala conexión a internet en el local — Flamix va en la nube y eso hay que resolverlo primero, aunque casi siempre se arregla con un 4G de respaldo que cuesta menos que una cena. O eres una cadena de más de diez locales con su propio departamento de sistemas: ahí no te vendo una cuota, te preparo una propuesta aparte.

Fuera de esos dos casos, no hay ningún tipo de local al que le diga que no. Si tienes dudas de si encajas, escríbeme y te lo digo en cinco minutos por WhatsApp.

Cómo se pone en marcha

De la primera llamada al primer servicio

No tienes que dedicarle tardes ni aprender nada por tu cuenta. Lo montamos nosotros y tú lo ves funcionando con tu propia carta.

1

Una llamada de veinte minutos

Nos cuentas cómo trabajáis y te decimos con franqueza si Flamix te sirve. Si vemos que no, te lo decimos ahí mismo y no te hacemos perder el tiempo.

2

Cargamos tu carta

Nos la mandas por WhatsApp y la dejamos cargada con categorías, precios, ingredientes y alérgenos. Ese trabajo es nuestro, no tuyo.

3

Vamos a tu local

Dejamos las impresoras funcionando, imprimimos los QR de tus mesas y formamos a tu equipo con vuestros propios platos en pantalla. Tu camarero solo aprende una pantalla: el mapa de mesas.

4

Arrancas, y seguimos encima

El primer servicio lo acompañamos por WhatsApp en directo. Y durante 30 días pruebas sin pagar: si no encaja, se para y no debes nada.

Te lo digo yo primero

Las cuatro cosas que otro comercial te escondería

Prefiero que te enteres por mí hoy que por ti mismo el mes que viene. Ninguna de las cuatro te va a frenar, pero las cuatro están aquí escritas y con su solución al lado.

Verifactu: todavía no, y lo tendrás incluido sin pagar más
Flamix ya lleva numeración por serie, IVA configurado y facturas que no se borran, solo se anulan. La adaptación completa a Verifactu es lo siguiente que estamos construyendo y entrará en tu cuota sin subirte el precio. Mientras tanto, si tu gestoría prefiere seguir emitiendo como hasta ahora, conviven sin problema: Flamix te lleva la operación y el ticket del cliente, y la factura fiscal sigue su camino actual.
Uber Eats y Glovo: entran por canal, todavía no por API
La conexión directa depende del acceso de socio de esas plataformas y está en marcha. Mientras tanto no pierdes nada de lo importante: esos pedidos se cargan como cualquier otro y quedan identificados por canal, así que en el resumen del mes ves exactamente qué te dejó cada app y si te compensa seguir en ellas. Eso hoy no lo sabes, y es la decisión de dinero más grande que tienes con las apps.
Necesita conexión a internet
Flamix funciona en la nube, así que sin internet no se toman pedidos. Lo que sí está resuelto es la impresora: si falla o se queda sin papel, el cobro sigue igual y tu cliente recibe la factura en el móvil.
Para imprimir hace falta un ordenador encendido
Un programa nuestro corre en un ordenador del local y es el que habla con las impresoras. No hay que abrir nada en tu red ni contratar informático, pero ese equipo tiene que estar encendido durante el servicio. Si no lo tienes, te lo decimos en la llamada.
El siguiente paso

No te pido que confíes. Te pido 30 días

Sin tarjeta, sin compromiso y con tu carta ya cargada por nosotros. Si en un mes no ves lo que te cuesta cada plato, dónde se te va el género y cuánto ganaste de verdad cada día, lo paramos y no me debes nada. Lo único que puedes perder es otro mes sin saberlo.

+34 613 072 036
flamix.es · manual de uso completo